Ya no podemos imaginar nuestro día a día sin las redes sociales: miles y miles de personas utilizan diariamente diferentes redes sociales tales como Facebook o Instagram, para compartir con todo el mundo fotografías e información, a veces demasiado personal, pues frecuentemente pertenecen a la esfera íntima de su vida. Las últimas vacaciones, mi nueva mascota o el plato que estoy consumiendo en este mismo instante son imágenes que vemos continuamente cada vez que abrimos la aplicación. Madres y padres orgullosos no dudan en subir fotos de sus retoños del estreno de la exhibición de ballet o de los entrenamientos de fútbol, el bañito, el niño comiendo un helado con la tía, la primera comunión, y un largo etcétera. Normalmente la subida de estas fotos no suele generar ningún problema, pues mientras los padres estén juntos lo normal es que estén de acuerdo sobre este tema.  

Sin embargo, cuando los padres se separan, suelen empezar las luchas, ya que no es inusual que uno de los progenitores cuelgue una fotografía del hijo menor de edad que tienen en común en alguna de las redes y que el otro no esté de acuerdo. Igualmente las fotos de los perfiles de aplicaciones tipo Whatsapp generan frecuentemente bastante polémica una vez los padres estén separados. ¿Cuáles son las reglas del juego para cuando uno de los progenitores no quiere que se publique una fotografía del hijo en común?

LA PATRIA POTESTAD

La decisión de publicar o no una imagen de un niño menor de edad se enmarca dentro de las facultades del ejercicio de la patria potestad, no debiendo confundir este concepto con el de la custodia. La patria potestad se define como el conjunto de derechos y obligaciones que como padres tenéis relativo a vuestros hijos. Según el Código Civil la patria potestad se ejerce conjuntamente por ambos progenitores o por uno solo con el consentimiento expreso o tácito del otro, salvo si uno de los dos haya sido privado de dicho ejercicio, algo que no suele ocurrir fácilmente. Por tanto, si quieres colgar una foto de tu hijo en internet necesitarías recabar el consentimiento del otro progenitor, aún estando separado o divorciado.

¿Y SI NO DISPONGO DEL CONSENTIMIENTO DE MI EX?

Si no cuentas con el consentimiento de tu ex pareja, tienes tres opciones: (i) publicar la foto corriendo el riesgo que la otra parte tome medidas legales, opción no muy recomendable, (ii) no publicar la fotografía en las redes sociales, o bien (iii) acudir al juzgado e instar el expediente de jurisdicción voluntaria para solicitar la autorización pertinente. Aunque parezca una cuestión baladí, para muchos padres no lo es y deciden resolver esta cuestión en los juzgados. En este proceso, tras oír a los progenitores, el juez atribuirá la facultad de decidir sobre el desacuerdo surgido a uno de los dos. No hace falta contar con un abogado ni procurador en este proceso, aunque siempre es recomendable que un letrado redacte el escrito.

MI EX HA SUBIDO UNA FOTO DE NUESTRO HIJO SIN CONTAR CON MI CONSENTIMIENTO

En ese caso deberías oponerte preferiblemente por escrito para que quede constancia como prueba a aportar en su caso. Si no te opones, se puede entender que estás dando tácitamente tu consentimiento. Si tras oponerte el otro progenitor no elimina la foto, debes acudir al juzgado e instar el anterior explicado procedimiento de discrepancia de la patria potestad. Pero ojo, para que se le deniegue la autorización, debe quedar acreditado que la fotografía en cuestión perjudica al menor. De la poca jurisprudencia existente sobre este asunto se puede deducir que se admite subir fotografías a las redes sociales cuando no atenten contra el derecho de la imagen del menor (por ejemplo fotografías en las que el menor aparece desnudo, consumiendo drogas o haciendo botellón) y cuando la publicación únicamente sea visible para familiares y círculo de amistades cercanos. Esto se puede conseguir mediante la configuración de privacidad correspondiente en cada red social en particular. Por tanto, recomiendo acudir a la vía judicial únicamente cuando se trate de fotografías claramente perjudiciales para el menor, pues de lo contrario no es muy probable que la solicitud tenga éxito.

Tened asimismo en cuenta que cuando la foto atente contra la imagen, honor o intimidad de tu hijo cualquier persona puede presentar una denuncia ante la Fiscalía de Menores, que es quien vela por los intereses de los menores, siendo irrelevante que exista acuerdo entre los progenitores sobre la fotografía en cuestión.