Ya no podemos imaginar nuestro día a día sin las redes sociales: miles y miles de personas utilizan diariamente diferentes redes sociales tales como Facebook o Instagram, para compartir con todo el mundo fotografías e información, a veces demasiado personal, pues frecuentemente pertenecen a la esfera íntima de su vida. Las últimas vacaciones, mi nueva mascota o el plato que estoy consumiendo en este mismo instante son imágenes que vemos continuamente cada vez que abrimos la aplicación. Madres y padres orgullosos no dudan en subir fotos de sus retoños del estreno de la exhibición de ballet o de los entrenamientos de fútbol, el bañito, el niño comiendo un helado con la tía, la primera comunión, y un largo etcétera. Normalmente la subida de estas fotos no suele generar ningún problema, pues mientras los padres estén juntos lo normal es que estén de acuerdo sobre este tema.